El proceso de fabricación tradicional del papel tisú comprende principalmente las siguientes etapas: despulpado, preparación de pasta, mezcla de pulpa, cribado, fabricación de papel y acabado. Durante la fase de preparación del material, las propiedades físicas del papel se pueden modificar mediante la adición de diversos aditivos químicos-como biocidas, agentes de resistencia en húmedo-, agentes de resistencia en seco-y suavizantes.
Impulsada por la creciente conciencia ambiental, la industria del papel tisú está explorando activamente el uso de materias primas alternativas-como fibras de bambú y fibras recicladas-para reducir su dependencia de la pulpa de madera virgen y minimizar la huella de carbono durante todo el ciclo de vida del producto. Por ejemplo, la serie de papel higiénico Kleenex ECO de Kimberly-Clark, lanzada en Australia, es el primer producto-a base de bambú que recibe la certificación 100% del Forest Stewardship Council (FSC).
Las empresas líderes también están implementando activamente prácticas de fabricación ecológica. Por ejemplo, Kimberly-Clark ha construido una central fotovoltaica de 7 MW en sus instalaciones de Tianjin. Se prevé que esta instalación genere un promedio de más de 7 millones de kilovatios-hora de electricidad verde al año y reduzca las emisiones de carbono en aproximadamente 5500 toneladas-un testimonio del compromiso de la industria papelera con el desarrollo sostenible a través de la optimización de su estructura energética.



















